10 de dic. de 2014

Entrevista a Juan García Larrondo por la comedia Agosto en Buenos Aires

P.-¿De qué trata Agosto en Buenos Aires?
R.- Es una comedia de enredo -clásica en estructura pero creo que innovadora en su argumento- que narra la historia de una pareja de chicos que ponen su casa en alquiler, antes de marcharse durante un mes al Río de La Plata. Casualidades de la vida, son dos argentinas –madre e hija- quienes alquilan finalmente el piso. Por un cambio de última hora, los hombres deben suspender el viaje y, a regañadientes, acaban decidiendo convivir los cuatro juntos en el piso durante el mes de agosto. Lo que, al principio, parece ser una experiencia divertida, de intercambio cultural entre dos mundos diferentes, en realidad, termina convirtiéndose en una pesadilla. La madre, una olvidada diva de la ópera con poderes paranormales y de ideas bastante retrógradas, hace uso de sus malas artes para conseguir que uno de los chicos se enamore, mediante hechizos, de su hija, que es una joven acomplejada y que, además, acaba de quedarse embarazada de un alto cargo del gobierno de Argentina. Todo se complica cuando los antepasados de la matriarca se le aparecen desde la ultratumba para tratar de frenar el aquelarre y recordarle las cuentas pendientes que mantiene, no ya solo con los vivos, sino también con sus familiares fallecidos. En realidad, es un melodrama que se mueve entre dos mundos, entre lo cómico y lo trágico pero, en el que, al final, todos acabarán comiendo perdices, cada cual en el mundo que le pertenece.

P.-¿Cómo nació esta obra?
R.- Al principio como reacción o, incluso, como poética venganza. Nunca he ocultado que mi biografía se desangra más de lo debido en casi toda mi obra literaria. Confieso que, detrás de este palimpsesto, se transparenta un anhelo de hacer, en ficción, lo que la realidad a menudo me negaba. Me apetecía escribir una historia sobre hombres que se amaban y necesitaba que esa aventura acabara felizmente, cosa que no era muy habitual ni en el cine ni en el teatro de la época en que esbocé la primera versión del texto, más o menos a mediados de los 90. Tampoco es que ahora esto sea un cuento de hadas. Pero, bueno, a veces apetece reírse un poco mientras se atraviesa el valle de lágrimas.

 P.- Vista la obra con perspectiva, ¿No resulta curioso cómo ha cambiado la forma de ver la homosexualidad y en un tiempo que –históricamente- podría considerarse breve?
R.- Siempre he preferido no poner adjetivos a los afectos y raramente suelo referirme con ese tipo de palabras al hablar de las personas del mismo sexo que se aman o se sienten atraídas. Evito usar determinados términos de forma deliberada porque nunca me ha gustado ponerle nombres a los afectos, ni distinguirlos, ni amortajarlos bajo ninguna bandera. Lo que conocemos desde el siglo XIX como “homosexualidad”, en realidad, es solo un concepto  reduccionista y creado ex profeso para definir una “anomalía” que, en lo esencial, por el mero hecho de existir como término, es en sí peyorativo, diferenciador y exclusivista. Lo que cambian son las modas, las visiones e, incluso, la memoria. Ahora todo parece más “normal”, más visible, incluso más “moderno” y, qué duda cabe, al menos las leyes han dado pasos de gigante para garantizar que las minorías puedan ampararse en leyes y en derechos para protegerse de la barbarie, la intolerancia y poder escribir obras como esta sin que tenga que pasar absolutamente nada. Cuando escribí de nuevo “Agosto en Buenos Aires”, en el año 2013, tuve que modificar algunos pasajes que se habían quedado obsoletos pero, si lo sopeso bien, solo en determinados aspectos formales. La “normalidad” que defendemos y el cambio verdadero solo será real cuando dejemos de hablar sobre el tema y no tengamos que justificar nada ante nadie. Como dice el refrán: el corazón tiene razones que el corazón no “entiende”. Y ni falta que hace que las entienda.

 P.- Las mujeres de esta obra son muy peculiares y más su relación con los muertos. ¿Nos la explicas?
R.- Otro sambenito. Siempre me han dicho que conozco bien el universo femenino y que suelo construir personajes para mujeres que no parecen haber sido escritos por un hombre. Sin embargo, como antes explicaba, intento huir constantemente de los tópicos de género, valga el personaje de “Celeste Flora” como ejemplo. En esta obra es cierto que hay algo “paródico” en los roles de Aurora y de Hiperbórea, como lo hay también en el resto del elenco masculino. Son estereotipos poco creíbles, incluso sus motivaciones son meramente anecdóticas. El personaje de la madre, con poderes sobrenaturales y de sobrepeso, cantante de ópera venida a menos y, para colmo, de ideología reaccionaria, es pura pantomima: una impostura forzada para buscar la risa fácil. Su capacidad para hacer magia –o, en su caso, brujería- y para poder ver a los muertos es lo que realmente al final la salva. A ella y a la hija, pues ambas son clarividentes por estirpe. Aún así, tampoco es la primera vez que, en mi obra literaria, los muertos vuelven a la vida para salvarse -o para suicidarse y morir de nuevo- como en el caso de “Mariquita aparece ahogada en una cesta” o en “La cara okulta de Selene Sherry”. De hecho, Hiperbórea es hermana de Meteora, uno de los personajes principales de esas “Comedias Selektras” principalmente protagonizadas por mujeres en absoluto convencionales. Igual llevo toda mi vida escribiendo sobre “ángeles” y todavía no me he dado cuenta.

P.-¿Cuáles son los requerimientos técnicos y de actores para representar Agosto en Buenos Aires?
R.- Los personajes protagonistas de la obra son cuatro, dos hombres y dos mujeres. Luego hay varios personajes secundarios que, de cara a un posible montaje, quizás podrían ser interpretados por otros cuatros actores y, salvo las escenas de apariciones fantasmales, que son pocas, todo el argumento se desarrolla en el interior de una torre mirador de Cádiz. Un Cádiz, eso sí, utópico y de fantasiosas coordenadas. No creo que sea una obra que requiera ni de un montaje complicado ni de un gran despliegue de medios, como suele ser lo habitual en casi toda mi producción dramática. Es un melodrama de tres actos, en la línea de las comedias costumbritas de Arniches o Pedro Muñoz Seca. El reto es representarla sin que lo parezca.

 P.-En la entrega del Premio El Espectáculo teatral y la presentación de Agosto en Buenos Aires participaron Pedro Víllora y Juan Carlos Pérez de la Fuente. ¿Cómo viviste el momento?
R.- Sumamente emocionado, como no podía ser de otra forma. Para mi fue un honor y un regalo compartir mesa con profesionales de esa talla. Víllora, que fue el autor premiado en la edición del año pasado, me sacó los colores dedicándome unas hermosísimas palabras y a Juan Carlos fue un placer volver a reencontrármelo después de tantos años. Más que un premio, ha sido un regalo inesperado y en un momento muy especial de mi vida. Y me encantó que, al mismo tiempo, galardonaran también a Ediciones Irreverentes con el premio a la Mejor Labor Editorial del año. Cualquier reconocimiento a la obra de un creador supone un impulso, una toma de conciencia de que lo que haces puede gustar a otros. De hecho, en un momento dado, te facilita creer más en ti mismo. Todos necesitamos un empujón a nuestro trabajo para seguir dedicándonos a esto con ilusión y con ganas. Mi más sincero agradecimiento a todos los que me han permitido poder tocar un sueño cuando apenas lo esperaba.

P.-¿En qué lugares ha sido representada tu obra? 
R.- Para ser un autor afincado en las provincias, mis textos han sido representados en más lugares de los que jamás habría imaginado. Creo que he sido muy afortunado en ese sentido. Mi obra ha llegado a prestigiosos festivales internacionales de Estados Unidos, Argentina, Venezuela, Brasil, Colombia, Chile, Uruguay… y a muchos otros sitios de España, como Madrid o Barcelona. Pero, sobre todo, mi voz se ha escuchado profusamente en Andalucía gracias al trabajo de varias compañías. Si no “profeta”, sí que he tenido la fortuna de ser “evangelista” en mi propia tierra y, algunos de mis textos, como “El Último Dios”, “Al Mutamid” o “Celeste Flora” han visitado muchos teatros de todo el Sur. Con el Centro Andaluz de Teatro, por ejemplo, también llegué a colaborar frecuentemente en varios espectáculos colectivos como “Los siete pecados capitales” o adaptando la obra de Albert Camus “El estado de sitio” hace un par de años. Cuando otros profesionales del mundo escénico nos estrenan, en realidad, los autores perdemos el control de nuestras palabras. En ese sentido, he sido un dramaturgo muy bien tratado. Y eso que mi teatro no es del que sea fácilmente representable y, menos, en estos tiempos, donde los medios escasean, las funciones no pueden durar más de una hora y, para colmo, el elenco de actores y la escenografía deben caber, como dice mi amiga Kiti Mánver, dentro de un coche para abaratar costes de gira. Tarde o temprano los espectadores acabarán cansándose de tanto monólogo y de tanto “microteatro” y volverán a producirse grandes dramas corales como los de antaño. Espero seguir en activo para entonces, por que aún tengo por ahí algún que otro “peplum” que estrenar con todo lujo de despilfarros…

P.-Para quienes no te conozcan, como autor ¿qué autores pueden haberte marcado a la hora de crear tu estilo literario?
R.- Qué difícil responder. ¡Serían tantos! Principalmente Lorca, Valle, Calderón, Beckett, Koltés y, en general, todos los clásicos. Soy un autor muy influenciable y por cualquier tipo de género literario. Depende de la época, del momento en que un libro llegue a tus manos…Escritores como Marguerite Yourcenar, Borges, Unamuno, Poe, Teresa de Mello, Albert Camus, Brecht o, incluso, Agatha Christie o Julio Verne han sido cruciales en mi vida y, por ende, en la forma en que he ido escribiendo posteriormente algunas de mis obras literarias, no exclusivamente teatrales. El estilo aparece y desaparece, en ocasiones, y nunca deja de formarse. He tenido, además, la suerte y la desgracia de ser bibliotecario durante años. Suerte de poder elegir todo tipo de lecturas y desgracia de ver cuánto se escribe y no tener años de vida suficientes para leerlo todo. Hoy en día, los escritores ya no reciben ni tantas influencias de obras literarias ni tampoco de la Literatura, como nos pensamos. No hay tiempo ni espacio para procesar la sobredosis de información que recibimos. Los manantiales de creatividad empiezan a agotarse. Me asusta que perdamos inventiva, imaginación, que no estemos siendo originales y que, en el fondo, llevemos tiempo reescribiendo lo que otros ya escribieron antes. La mejor influencia es la que nadie nota. No hay peor enemigo para la fantasía de un creador que la realidad de su propia época contada en un telediario y querer escribir luego sobre ello.


P.-Aunque eres un autor multipremiado, vives lejos de la capital y eso puede influir en la forma de difundir tu obra teatral. ¿No crees que quizá habría que hacer algo institucionalmente para facilitar la difusión por toda España de las obras de los autores que vivís en la periferia?

R.- Por supuesto, pero ¿cómo? Recuerdo que, hace años, nos reunimos varios autores andaluces en la Sala Olimpia de Madrid para reivindicar, en un acto simbólico, nuestra presencia en los escenarios madrileños. Juan Carlos Pérez de La Fuente estaba allí con nosotros, precisamente. Tan solo en la capital, actualmente el número de dramaturgos en activo es incontable e, incluso, inasumible para los medios y espacios de que se disponen. A los que nos dedicamos a escribir también guiones televisivos nos pasa exactamente lo mismo. No hay series, ni trabajo, ni compañías para todos y, por otro lado, asistimos a un momento en que, además, hay infinidad de autores jóvenes emergentes provenientes de las Escuelas de Arte Dramático de toda España o esteparios que crean a su albedrío. Las obras teatrales se amontonan en cajones, en comisiones de lecturas de los teatros públicos o en los correos electrónicos de las pocas y heroicas editoriales que sobreviven publicando textos dramáticos. Si, encima, no vives en Madrid, no te mueves por la villa y corte como pez en el agua o no eres un autor de moda, ¿cómo pretender que te estrenen sin tirar la toalla en el intento? Naturalmente que las instituciones estatales deberían compensar las ayudas a la creación, los estrenos y la difusión de los mismos descentralizando un poco sus ámbitos de actuación, pero no sabría con qué criterios ni si sería proporcionalmente justo. Sobre todo por que, en este país, si no estrenas en las grandes ciudades, si no sales en la prensa nacional o si no estás bien relacionado en los ambientes teatrales, aunque poseas un gran talento, en realidad, ni siquiera existes. Es como una tómbola en la muchos matarían por ser amigo de alguien que trabaje en la televisión o en alguna institución cultural pública. La situación en la periferia es, si cabe, mucho más triste. En Andalucía, por ejemplo, que es una comunidad enorme donde sobrevivimos también como podemos otras decenas de autores, el bucle se repite: si tienes la suerte de estrenar algo en una localidad remota pero no se hacen eco de ello las hemerotecas de Sevilla, sigues siendo igual de invisible. Las instituciones están bloqueadas, paralizadas, sin presupuesto. La crisis lo ha parado todo. Conozco a muchos profesionales y amigos que lo están pasando verdaderamente mal y, desgraciadamente, tanta adversidad no agudiza más el ingenio. Eso es una infamia. A veces me da hasta pudor confesar que, en mi caso, creo haber tenido una gran suerte. Yo no solo vivo en la periferia: vivo en la tangencia de todo, a seiscientos kilómetros de la presentación de un libro, de un estreno aunque no sea mío, de una lectura dramatizada o de una mesa redonda con los compañeros de la Asociación de Autores de Teatro. No trabajo ni más ni menos que cualquier otro dramaturgo de España, ni creo ser ni mejor ni peor que muchos. Pero, ante la vorágine y la realidad, lo mejor es no rendirse ni perder el equilibrio. Escribir es lo único que creo hacer más o menos bien y, para hacerlo, hay que perder algunos trenes o hay que llevarse el portátil viajando en turista hasta Madrid o las Antípodas las veces que hagan falta. Es lo bueno y lo malo que tiene vivir de la farándula, que hay que saber pecar y hacer milagros al mimo tiempo.

6 de dic. de 2014

Celama, de Luis Mateo Díez y Fernando Urdiales

La editorial Artezblai ha publicado dentro de su colección de Textos Teatrales la obra Celama de Luis Mateo Díez y Fernando Urdiales, que recibió el Premio de la Asociación de Directores de España a la mejor adaptación teatral en 2005 y en el mismo año el Premio Zapatilla de la Revista de las Artes Escénicas ARTEZ entre otros. Un poema negro que trata sobre la trágica desaparición de un mundo rural tan ancestral como cercano. Fernando Urdiales llevó a escena esta obra que se basa en La ruina en el cielo, la novela central de la trilogía “El reino de Celama” del propio Luis Mateo Díez. El montaje fue estrenado el 12 de diciembre de 2003 en el Teatro Bergidum de Ponferrada de la mano de Teatro Corsario y Cantárida Teatro.

Extracto (El Dr. Cuende)

Dr. Cuende: Me llamo Ismael Cuende. Soy un inquilino que formó parte del patrimonio genérico del cementerio de Celama. Soy un muerto genérico. Lo que yo voy a contarles es casi lo mismo que lo que pudiera recordar de un sueño o... de un mal sueño, para ser más exactos. (...)Escribí, a partir de un momento de mi vida, este memorial en el que traté de poner sencillamente las palabras al servicio de los recuerdos, ordenadas con el único fin de que el olvido no se hiciera dueño y señor del reino de la nada en que se convertiría Celama.

Luis Mateo Díez, escritor y miembro de la Real Academia de la Lengua Española, autor de novelas como “La Fuente de la Edad” (1986), con la que obtuvo el Premio de la Crítica, consiguiéndolos nuevamente en el año 2000 por “La ruina del cielo”.
Fernando Urdiales, actor, autor, dramaturgo y director, fundador de Teatro Corsario, quien entre sus muchos reconocimientos, ha sido distinguido con la Medalla de Oro de Teatro ‘Provincia de Valladolid’ y el Premio Castilla y León de las Artes.

5 de dic. de 2014

“El profe”, de Jean-Pierre Dopagne, en Réplika Teatro, diciembre de 2014


Réplika Teatro y Amara Producciones llevan a escena el divertido y corrosivo texto del autor belga Jean-Pierre Dopagne, representado con éxito en Francia y señalado por la crítica como una ácida visión del sistema educativo, que conduce a una necesaria reflexión sobre la lucha cotidiana a la que se enfrentan los profesores en las aulas. El autor nos enfrenta a un escenario que en realidad es un castigo para el profesor, quien –recordando las mejores interpretaciones de Roberto Begnini, aunque sin sus exageraciones- nos hace reír ante los defectos del sistema educativo y, sobre todo, ante la burricie de las generaciones que han nacido en el todo vale, la comodidad y la pereza.

            El actor Gabriel Garbisu se pone en la piel del Profe para narrar en primera persona la historia de este docente, al que su propia vocación le condena a una tortura diaria, en la que la desmotivación y la violencia acaban provocando su perdición. Aunque peor lo llevaron otros, aunque no decimos quienes para no restarle gracia al texto.

            Jaroslaw Bielski dirige este lúcido monólogo que aborda, con mucha ironía, la parte más cruda de la enseñanza y la incultura generalizada de la sociedad occidental, que no tiene excusas para serlo. Es una comedia que representa tanto la realidad belga como la española, la francesa y casi la de cualquier país occidental.

Somos idiotas porque es lo más inteligente en La Escalera de Jacob, diciembre de 2014


La compañía Martelache re-estrena mañana, sábado, 6 de diciembre, a las 22,30h la comedia Somos idiotas porque es lo más inteligente, con Chema Rodríguez-Calderón y Marta Ochando. Será el sábado 6 de diciembre a las 22,30h en la sala madrileña La Escalera de Jacob. Somos idiotas porque es lo más inteligente es un retrato irónico, cómico y alocado sobre el mundo de las relaciones personales: una pareja de artistas decide separarse del mismo modo que ha vivido toda su vida, sobre el escenario. Repasarán su vida ante el público y esto dará lugar a situaciones divertidas y por momentos delirantes, que harán disfrutar sin duda a todos los espectadores. El nuevo montaje forma parte de la exitosa Trilogía Idiota de Chema Rodríguez-Calderón, editada por Ediciones Irreverentes, una serie de comedias independientes entre sí, pero con un denominador común: el humor ácido. La trilogía comenzó en 2002 con el estreno de Idioteces profundas contadas por imbéciles inteligentes, un montaje desternillante que se programó en la Sala Triángulo ininterrumpidamente durante más de diez meses, y recorrió escenarios dentro y fuera de España durante tres temporadas. Comedia idiota con título absurdo e Idioteces profundas contadas por imbéciles inteligentes, las dos primeras entregas de esta trilogía, cuentan en su haber con más de 200 representaciones, 20.000 espectadores y cuatro premios en festivales de teatro. Se han visto dentro y fuera de España, en Argentina, Chile, Salvador o Nicaragua, por ejemplo.

Somos idiotas porque es lo más inteligente en La Escalera de Jacob, diciembre de 2014


La compañía Martelache re-estrena mañana, sábado, 6 de diciembre, a las 22,30h la comedia Somos idiotas porque es lo más inteligente, con Chema Rodríguez-Calderón y Marta Ochando. Será el sábado 6 de diciembre a las 22,30h en la sala madrileña La Escalera de Jacob. Somos idiotas porque es lo más inteligente es un retrato irónico, cómico y alocado sobre el mundo de las relaciones personales: una pareja de artistas decide separarse del mismo modo que ha vivido toda su vida, sobre el escenario. Repasarán su vida ante el público y esto dará lugar a situaciones divertidas y por momentos delirantes, que harán disfrutar sin duda a todos los espectadores. El nuevo montaje forma parte de la exitosa Trilogía Idiota de Chema Rodríguez-Calderón, editada por Ediciones Irreverentes, una serie de comedias independientes entre sí, pero con un denominador común: el humor ácido. La trilogía comenzó en 2002 con el estreno de Idioteces profundas contadas por imbéciles inteligentes, un montaje desternillante que se programó en la Sala Triángulo ininterrumpidamente durante más de diez meses, y recorrió escenarios dentro y fuera de España durante tres temporadas. Comedia idiota con título absurdo e Idioteces profundas contadas por imbéciles inteligentes, las dos primeras entregas de esta trilogía, cuentan en su haber con más de 200 representaciones, 20.000 espectadores y cuatro premios en festivales de teatro. Se han visto dentro y fuera de España, en Argentina, Chile, Salvador o Nicaragua, por ejemplo.

2 de dic. de 2014

Entrevista a Antonio Nieto Aguilar, autor de la obra “Propaganda”

P.- ¿De qué trata Propaganda?
R.- Propaganda se desarrolla en Bolonia y es la historia (ficticia) de un artista, Angelo Lamento, trabajador para el régimen de Mussolini que ve cómo su arte ha derivado en instrumento para la represión, el adoctrinamiento y el culto a la personalidad. Las relaciones con su mujer, sus amigos... Empiezan a resquebrajarse, mientras sus sueños, cada vez más inquitetantes, le indican por dónde debe empezar desde cero. Es así, como ambas dimensiones, la real y onírica, empiezan a fundirse durante la obra, para concluir que a nuestro principal protagonista le será muy difícil dejar atrás su vida anterior sin consecuencias graves para su persona.

P.-¿Cómo nació esta obra?
R.- Se escribió hace unos siete años, de la necesidad de reflexión (¿hasta donde la necesidad de perpetuarnos?¿de divulgarnos?) y también de las imagenes mentales que conseguía entresacar de algunos sueños. La leyenda del hilo rojo, presente en la mitología china, ayudó a deshacer algunos nudos en la trama, y la escucha de discos de Caruso, tarantelas, blues y jazz, a configurar la atmósfera del texto.

P.-¿Se puede buscar una cierta relación entre el bien o el mal en la relación entre los personajes principales de la obra?
R.- Pienso que, más que el bien y el mal, es una obra de gente que busca justicia en un mundo absurdo. Cesare piensa que el mundo tiene una deuda hacia él por lo que le pasó en la I Guerra Mundial. Laura, la dueña del café Aldobrando, representa la resistencia ante el fascismo, y de alguna forma, necesita, aunque no lo pida, del apoyo de los demás. Angelo y Sandra son un matrimonio que antes eran 'uno', y ahora todo ha devenido en viejas deudas. El hecho de pensar que el mundo tiene un sentido les ha acarreado un sufrimiento infinito, pero como dijo el abuelo en La Princesa Prometida: '¿Y a ti quién te ha dicho que la vida sea justa?'

P.- ¿Hay un paralelismo entre los tiempos del fascismo que muestras en tu texto y la corrupción actual basado en la idea de “dejarse llevar” para ser aceptado y poder encajar en la sociedad?
R.- Sí, el ser humano cambia poco en ese sentido. No somos tan gregarios como las abejas, pero casi. El problema de 'dejarse llevar' en tiempos del fascismo es inseparable del 'dejar hacer' a los corruptos de hoy, para que triunfe el mal basta con que la gente decente no haga nada, que decía Burke. Para una cierta tranquilidad/seguridad basta con que dejemos hacer al establishment, ellos ya se encargarán de decirnos que es 'por nuestro bien'.

P.-¿Cuáles son los requerimientos técnicos y de actores para representar Propaganda?
R.- Pasión, imaginación y compromiso. Un buen equipo de luces tampoco viene mal.

P.-¿En qué lugares ha sido representada tu obra? 
R.- Básicamente la hemos representado muuco menos de lo que nos hubiera gustado, pero estamos en ello. La estrenamos en el Teatro Alameda de Sevilla, con ayuda de la Universidad de Sevilla, a la que le agradezco en nombre de la garnacha el apoyo prestado al proyecto; en el Teatro Gutiérrez de Alba de Alcalá de Guadaira (Sevilla); en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla (un artista como Angelo no merecía menos). También nos la llevamos a Málaga a la Casa Invisible, donde la representamos al aire libre. Cómo anécdota, se introdujo un perro en el escenario, y no lo hizo nada mal, incorporó rápidamente las motivaciones de los protagonistas.


P.-Para quienes no te conozcan, como autor ¿qué autores pueden haberte marcado a la hora de crear tu estilo literario?
R.- Es bastante heterogéneo. Cuando escribí la obra el influjo metafísico de los Heterónimos de Fernando Pessoa (que acabábamos de representar con el grupo) estaba ahí. Oscar Wilde y su Retrato de Dorian Gray. John Webster y su Diablo Blanco, llenándome la boca de sangre. Albert Camus y Los Justos. Pero para rebajar la tensión al escribir, amo la ironía y el surrealismo de un Mihura o un Jardiel Poncela. Porque al poner a la humanidad frente a sus contradicciones, representan algo que para mi es lo más fundamental: ternura. 

Ediciones Irreverentes, Premio a la mejor labor editorial 2014, de la AAT http://www.edicionesirreverentes.com/newReportajes/reportajes/ediciones_irreverentes_mejor_labor_editorial.html 

21 de nov. de 2014

Entrevista a Blanca Poza Esperón por Mientras hay esperanza ha vida

P.- ¿Cuán es el origen de Mientras hay esperanza hay vida?

R.-Siempre he sido muy sensible a la problemática que se nos plantea al llegar a viejos. Sobre todo en la actualidad en la que si ya nos resulta difícil conciliar la maternidad con la vida laboral, mucho más difícil es cuando tenemos que cuidar de nuestros mayores. Como el grupo que dirijo está formado por personas de la llamada Tercera Edad, me ha resultado muy sencillo abordar el tema, ya que les he exprimido los sentimientos para extraerles el jugo de sus ilusiones, sus sueños, sus decepciones, sus desesperanzas y sobre todo, sus esperanzas. Ha sido estrenada con gran éxito el 31 de mayo en Leganés, y ahora tenemos previstas varias actuaciones en distintas localidades, todas ellas sin ánimo de lucro y con el objetivo de colaborar, en estos tiempos de crisis, con la recaudación de taquilla con entidades de colaboración ciudadana.
P.- Muy distinta es Con el alma aferrada.
R.- Es un drama rural, con el clásico triángulo amoroso. Encuentros y desencuentros. Nacida sobre todo del corazón, de la frustración de los amores perdidos y de los amores que se forjan día a día, y entrelazada a la historia de esa familia, el retrato de la sociedad española en el año 2000, fecha en la que transcurre la historia y como base de todo el lastre que se arrastra de las consecuencias que tuvo para muchos españoles la Guerra Civil. Tres generaciones, tres hombres de la misma familia se enfrentan al mismo dolor, a la misma tragedia, pero cada uno de ellos la afrontará de un modo distinto. Emulando las palabras de Miguel Hernández... Con el amor, con la muerte, con la vida...
P.- Ea toledana pero vive en Madrid. ¿Cuál es su relación como autora y directora con Toledo?
R.- He dirigido en Los Cerralbos el grupo de teatro "La Piedra Mora" y estrenado con ellos "Quién pide el último, pide mejor" y "Una de mentirijillas". Y en Cebolla al grupo de teatro "La Flor del Tajo". Y espero que Mientras hay esperanza hay vida puede estrenarse pronto en Toledo.
P.-Usted dirige un grupo de teatro aficionado y ha dirigido otros grupos. ¿Qué aporta a la sociedad un trabajo así?
R.- Una de mis grandes reivindicaciones es la de fomentar el teatro que yo denomino "popular". El teatro que surge del pueblo y que va dirigido al pueblo. El que se trabaja desde los grupos de aficionados que se crean desde distintas asociaciones. Donde vas un día a la semana, y convives con tus gozos y tus sombras, para conseguir subir a las tablas un texto. La eterna pregunta cuando presentas un nuevo texto es "¿cuántos personajes tiene...?" Porque todos quieren participar. He trabajado con niños y para ellos el teatro es una experiencia inolvidable. Para las personas mayores es una bombona de oxígeno, una ilusión añadida a sus vidas. Me asombran cuando llegan a los ensayos arrastrando sus lumbagos, sus artrosis, sus dramas personales, y en esas horas se renuevan y se llenan de vida. Se debería fomentar aún más desde la educación, el teatro escolar.

Toda la información del libro http://www.edicionesirreverentes.com/teatro/Mientras.html

Ediciones Irreverentes, Premio a la Mejor Labor Tetral 2014 de la AAT http://www.edicionesirreverentes.com/newReportajes/reportajes/ediciones_irreverentes_mejor_labor_editorial.html
 

Blanza Poza Esperón presenta Mientras hay esperanza hay vida en Cebolla, Toledo


 
En la foto, Blanca Poza Esperón junto a algunas actrices de gu grupo, el humorista Manolo Royo y Miguel Ángel de Rus
 
Ediciones Irreverentes, Premio a la Mejor Labor Editorial 2014 de la AAT, presenta en Cebolla (Toledo) el libro de la autora toledana Blanza Poza Esperón, Mientras hay esperanza hay vida, libro que recoge dos textos, el que da título al libro, y el drama Con el alma aferrada.

            El libro será presentado en la Casa de la Cultura, de Cebolla, mañana sábad0, 22 de noviembre, a las 18:00h. Participarán junto a la autora el escritor y editor Miguel Angel de Rus y el grupo teatral Al Alba.

            En el acto se hará una presentación de ambas obras y se llevará a cabo una lectura dramatizada.

            La autora toledana Blanca Poza Esperón explica así el origen de su texto, actualmente en cartelera, Mientras hay vida hay esperanza “Siempre he sido muy sensible a la problemática que se nos plantea al llegar a viejos. Sobre todo en la actualidad en la que si ya nos resulta difícil conciliar la maternidad con la vida laboral, mucho más difícil es cuando tenemos que cuidar de nuestros mayores. Como el grupo que dirijo está formado por personas de la llamada Tercera Edad, me ha resultado muy sencillo abordar el tema, ya que les he exprimido los sentimientos para extraerles el jugo de sus ilusiones, sus sueños, sus decepciones, sus desesperanzas y sobre todo, sus esperanzas. Ha sido estrenada con gran éxito el 31 de mayo en Leganés, y ahora tenemos previstas varias actuaciones en distintas localidades, todas ellas sin ánimo de lucro y con el objetivo de colaborar, en estos tiempos de crisis, con la recaudación de taquilla con entidades de colaboración ciudadana.”

            De un carácter muy distinto es la segunda obra del volumen, “Es un drama rural, con el clásico triángulo amoroso. Encuentros y desencuentros. Nacida sobre todo del corazón, de la frustración de los amores perdidos y de los amores que se forjan día a día:”

            Blanca Poza Esperón afirma sobre su relación autoral con Toledo “He dirigido en Los Cerralbos el grupo de teatro La Piedra Mora y estrenado con ellos Quién pide el último, pide mejor y Una de mentirijillas. Y en el pueblo toledano de Cebolla al grupo de teatro La Flor del Tajo. Y espero que Mientras hay vida hay esperanza pueda representarse pronto en Toledo”.

18 de nov. de 2014

Presentación de la obra teatral "Sicilia", de Julián Rodríguez Gallego, el 20 de noviembre, a las 18h, en la sede de AISGE


Desde Ediciones Irreverentes, Premio a la Mejorlabor Editorial 2014 de la AAT, os invitamos a la presentación y lectura dramatizada de la obra teatral Sicilia, de Julián Rodríguez Gallego, el jueves, 20 de noviembre, a las 18h, en la sede de AISGE (C. Ruiz de Alarcón 11, Madrid).

Participan junto al autor, Julián Rodríguez Gallego, y el escritor y editor Miguel Ángel de Rus, los actores Álvaro Navarro,  Enrique Cazorla,  Juan Amador Pulido y  Héctor Garay, que darán vida al rey fatuo y crédulo y a la Corte de aduladores y sinvergüenzas que le rodea. Os esperamos.  

Entrevista a Julián Rodríguez Gallego, autor de "Sicilia"

P. – Usted es actor, ¿qué le ha llevado a escribir una obra de teatro?
R.-Sobre todo la necesidad, también el placer, por supuesto, me he divertido mucho escribiéndola, pero cuando has estado encima de un escenario y por los motivos que sean, llevas un tiempo sin hacer teatro, es tal la añoranza que sientes,  que necesitas seguir vinculado de alguna manera, como sujeto activo, claro, al teatro y entiendo que escribir una obra es una de las mejores formas de conseguirlo.

P.-¿Qué puede aportar un actor al escribir?
R.- Ha habido muchos actores que han escrito; no pocos, como es bien sabido, escribían las obras que luego representaban ellos mismos en el escenario. Sin duda un actor puede saber qué le interesa al espectador, sabe cómo se construye un personaje, cuál  es el ritmo que ha de tener determinada obra…En mi caso, que tengo una cierta trayectoria como actor de teatro, y además he trabajado para niños y jóvenes, un público  al que hay que interesar  durante toda la representación o pierdes enseguida su atención, creo que ese conocimiento y esa experiencia me han servido mucho a la hora de escribir Sicilia.         

P.- Pero usted  ahora se dedica esencialmente  al doblaje.
R.- Sí, así es; un arte, quizá menor, de la interpretación, no exento desde luego de  valor interpretativo, en el que han trabajado grandes actores de la escena  española, y al que yo considero, sin restar por esto validez a la V. O., un instrumento de la cultura, porque ha conseguido y sigue consiguiendo que mucha gente pueda acceder a través del cine y de la televisión a realidades y conocimientos que sin “esta traducción “ se perderían.

P.- ¿En qué trabajos de doblaje ha participado?
R.- Después de 25 años ejerciendo de actor de doblaje son muchos sin duda,  y no sólo en cine o televisión; también he puesto voz a documentales  y videojuegos, como  Assassins  creed  unity, uno de los últimos, en el que he doblado al Marqués de Sade. Me gusta mucho doblar animación; hay una serie inglesa  paras niños que se llama El pequeño reino de Ben y Holly, que es deliciosa, donde aparecen hadas, gnomos  y dragones pequeñitos y por supuesto princesitas, que se emite actualmente, en la que doblo al Rey. En cuanto al cine un personaje al que acudo mucho cuando me hacen esta pregunta es,  en la serie de Harry Potter, a Arthur Weasley, el padre del pelirrojo Ron, amigo de Harry.

P.-  Y al escribir SICILIA ¿qué ha pretendido?
R.- Además de seguir vinculado, como he dicho antes, al mundo del teatro, en el que por cierto me inicié, tuve esa gran suerte, en el colegio, representando a autores como Arniches , Sofocles, Dürrematt, Valle Inclán y muchos otros,  he pretendido divertirme y sobre todo divertir a todos aquellos que lean la obra o que acudan a verla cuando se estrene y represente.

P.- Para acabar ¿de que trata Sicilia?
R.-  Es una comedia, escrita en verso, en la que he emulado el lenguaje del teatro español del S. XVIII, y para  la que he tomado como punto de partida y pretexto al escribirla, el conocido relato de Hans Cristian Andersen, El Rey desnudo.  Al igual que en éste, en SICILIA  un rey loco, obcecado por la ropa, es fácil presa de un farsante que se hace pasar por sastre, y que se sirve del miedo y del conformismo de cuántos rodean a aquél, para someterlo al más ingenioso de los engaños; el ardid, un maravilloso traje que tiene la cualidad de ser visible sólo para aquellos que son dignos de su cargo y dignos deservir al Rey; traje que todos dicen ver y admirar para no caer en desgracia ante éste y para no aparecer  como necios ante los demás y que en realidad nadie,  ni el propio Rey, el menos digno de sí mismo, ve, porque lo cierto es que tal traje no existe. En definitiva, Sicilia nos habla de manera jocosa e irreverente, pues la finalidad es ridiculizar y reírse de todos cuántos  participan en el engaño, de una sociedad hipócrita y cobarde que mira para otro lado, contemporiza, guarda silencio, pasa por allí, se esconde, no quiere saber nada, 0 colabora  decididamente en la farsa. Un comportamiento social, también hoy, me temo.
Todo sobre el libro en http://www.edicionesirreverentes.com/teatro/Sicilia.html 

12 de nov. de 2014

Presentación en Las Cabezas (Sevilla) de la obra teatral "Sin Miedo", de Ricardo Rodríguez

Ediciones Irreverentes, Premio a la Mejor Labor Editorial 2014 de la Asociación de Autores de Teatro, le invita al acto de presentación del libro Sin miedo, del autor sevillano Ricardo Rodríguez Pérez.
            Participan en la presentación: Francisco Toajas. Alcalde de Las Cabezas; Sandra García. Periodista y actriz; Jesús López. Profesor de Historia; Sergio Martín. Director teatral, maestro y actor; Adrián Tejero. Estudiante y actor; Rubén Gil. Psicólogo;  y el autor.
            Mañana, jueves, 13 de noviembre, a las 20.00 h en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Las Cabezas de San Juan
            La obra: Sin miedo es un drama de carácter crítico y social sobre los prejuicios, la homofobia, el poder de una calumnia. Narra la relación de amistad entre Luis, un profesor vocacional, y entregado a las personas con las que trabaja y Abel, un adolescente divertido y vital, que salta en pedazos ante la fuerza insólita de un rumor que ni la evidencia de la verdad es capaz de acallar. Un padre autoritario y desbordado ante la situación y una profesora, compañera y amiga de Luis, darán voz a la incomprensión y la ternura solidaria. Temas como la amistad, las relaciones padre e hijo, el falso compañerismo, la fidelidad, la duda, la verdad, la aceptación de uno mismo, la culpa, son tratados con humor y, a la vez, con dureza. Sin miedo ha sido puesta en escena por la A.C. Pabalumas Teatro siendo la primera obra teatral representada en el Teatro Municipal de Las Cabezas de San Juan tras su inauguración. Ha sido premiada con el Herrero de Plata en el XV Festival Naci, veronal de Teatro, Martín Arjona de la localidad sevillana de Herrera, en la que fue distinguido como mejor actor principal su protagonista, Sergio Martín Corrochano y finalista en el Certamen Nacional de Teatro Ciudad de Almanza.

            El autor: Ricardo Rodríguez

(Las Cabezas de San Juan, Sevilla). Maestro en el IES Ciudad de Las Cabezas, ha encontrado en el Teatro la manera de unir sus dos grandes pasiones, la educación y la literatura. Ha publicado tres libros de teatro, El payaso arco iris, Sopahua y Contamíname, y más de una decena de obras suyas han sido puestas en escena por diferentes grupos teatrales habiendo conseguido numerosos premios. Sin miedo es su primera obra dirigida al público adulto.

Sobre la presentación en Andalucía de Sin Miedo, afirma Ricardo Rodríguez “Para mí es importante presentarlo en Las Cabezas, porque es el pueblo en el que vivo desde hace muchos años y al que siento como mío, la escribí en Las Cabezas, fue puesta en escena por un grupo teatral de la localidad y por actores cabeceños y fue la primera obra teatral que se representó en el Teatro Municipal de Las Cabezas tras su inauguración. Por lo tanto creo que es una obra cabeceña y es para mí un orgullo presentarla ante mis vecinos. Sin miedo es una obra para reír, para llorar, para reflexionar… Es un grito contra los prejuicios, contra la homofobia, contra la discriminación y una invitación a enfrentarse a la vida con valentía, con optimismo, asumiendo riesgos, sin miedo al qué dirán ni a las malas lenguas.”


En la foto, Ricardo Rodríguez en el stand de Ediciones Irreverentes, en el Salón del Libro Teatral, jutno a la autora Olga Mínguez Pastor y Vera Kukharava

3 de nov. de 2014

Ediciones Irreverentes presentó en el XV Salón del Libro Teatral la lectura dramatizada de Trampa para pájaros, de José Luis Alonso de Santos, por la compañía Sherezade

Ediciones Irreverentes presentó en el XV Salón del Libro Teatral la lectura dramatizada de Trampa para pájaros, de José Luis Alonso de Santos, obra editada por Ediciones irreverentes. Esta lectura la llevó a cabo la compañía Sherezade.
En la fotografía los actores de la compañía Sherezade con Angel Gil, director del Teatro Thalía de Nueva York, quien estuvo conociendo la obra.
           

Antes de la lectura dramatizada de Trampa para pájaros, la compañía Sherezade se reunió en el stand de Ediciones irreverentes con la distribuidora de teatro Mara Bonilla.


Antes de la lectura dramatizada de Trampa para pájaros, la compañía Sherezade se reunió con el dramaturgo, Premio Nacional de Teatro, y presidente de al Asociación de Autores Teatrales, Jesús Campos.



Se representó una parte del tercer acto de Trampa para pájaros, que estuvo interpretada por Juan Luis Magallares y Juan Carlos Turiégano. Esta obra ha estado recientemente en el Teatro Lara, al que volverá en los próximos días, dado el éxito de público que tuvieron sus actuaciones.



Al acabar la lectura dramatizada, la compañía Sherezade acudió al stand de Ediciones Irreverentes, donde presumieron del premio a la mejor labor editorial de Ediciones Irreverentes, concedido por la Asociación de Autores de Teatro (AAT), junto al autor y actor Julián Rodríguez Gallego.